A veces correr no es la única salida, ni tampoco la mas fácil, mucho menos la mejor…. pero a veces, la mayoría de las veces, correr es lo único que viene a una mente ligada a un corazón con miedos, miedo al dolor y al rechazo, a las verdades que duelen y a las mentiras que agobian. Ella que tanto dijo no volver a temerle nunca más a sus miedos y que ahora le tenían de rodillas otra vez pidiendo piedad, rogando, suplicando desaparecer… simplemente no existir pues ya no había fuerzas ni siquiera para pedir perdón.
El impregnaba sus manos con el liquido de aquel charco de desilusiones y temores teñido de rojo que corría calle abajo emanando de esas pequeñas heridas que ella tenía en todo su cuerpo, aquella piel lisa, cálida y tersa ya no lo era más, ella lo sabía, podía sentirse sin siquiera tocarse, incluso podía sentirle a él tocándola con el mismo amor con el que alguna vez lo hizo, alguna vez ya lejana a aquella noche…
El impregnaba sus manos con el liquido de aquel charco de desilusiones y temores teñido de rojo que corría calle abajo emanando de esas pequeñas heridas que ella tenía en todo su cuerpo, aquella piel lisa, cálida y tersa ya no lo era más, ella lo sabía, podía sentirse sin siquiera tocarse, incluso podía sentirle a él tocándola con el mismo amor con el que alguna vez lo hizo, alguna vez ya lejana a aquella noche…
16 de Julio, A.




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